Bianca Siconolfi es la fundadora y directora creativa de Blackmamba, una marca de moda varguandista, con quien tuvimos la oportunidad de entrevistarla previo a su show para Volvo Fashion Week México y esto fue lo que nos comentó:
1. Cuéntanos sobre ti y sobre la marca. ¿Cómo nace Blackmamba, cuál es su esencia y qué te inspiró a construir esta propuesta?
Soy Bianca Siconolfi, diseñadora argentina y fundadora de Blackmamba. Estudié Diseño de Indumentaria y Textil en Buenos Aires y continué mi formación en Central Saint Martins, en Londres especializándome en fashion business.
Fundé Blackmamba en Buenos Aires en 2011, con la intención de construir una marca que tuviera un lenguaje propio, sin necesidad de responder a una idea tradicional de feminidad ni a las reglas de lo que se supone que una mujer debería usar.
El nombre surgió de mi fascinación por la serpiente Black Mamba, que descubrí en una visita al serpentario de Londres, mientras estudiaba. Me interesaba esa combinación de belleza, peligro y misterio. De alguna manera, esa dualidad sigue presente en todo lo que hacemos.
Quince años después, Blackmamba es un universo que sigue evolucionando conmigo. Hoy la marca vive entre Buenos Aires y Ciudad de México, dos ciudades que influyen constantemente en mi manera de entender la moda, la cultura y la identidad.
2. Platícanos un poco sobre la identidad de Blackmamba. ¿Qué historias buscas contar y qué elementos consideras que hacen única a la marca?
Siempre me interesaron las contradicciones. Creo que Blackmamba existe justamente en esa tensión.
No me interesa construir una imagen de humanidad perfecta ni responder a una definición demasiado evidente de lo sexy. Me interesa una mujer que no está buscando llamar la atención, pero que inevitablemente no pasa desapercibida.
La música, el cine, la literatura y las imágenes que voy absorbiendo forman parte del proceso creativo tanto como las prendas. Cada pieza es una forma de explorar una obsesión diferente.
Creo que lo que hace reconocible a Blackmamba es haber construido una identidad que va más allá de una estética o de una tendencia. Hay una actitud que atraviesa todo lo que hacemos, incluso cuando el lenguaje visual cambia.
3. ¿Podrías adelantarnos algo sobre tu nueva colección y la inspiración detrás de tu próximo show en Fashion Week México?
Esta cápsula se llama UN ROMANCE BIEN LATINO y nace de mi interpretación sobre el imaginario romántico latinoamericano.
Estuve investigando el cine, las grandes divas de los años cincuenta y sesenta, hasta el día de hoy, los boleros y esa manera tan particular que tenemos de vivir y representar el amor, donde todo parece tener una intensidad un poco exagerada.
Pero no quería hacer una representación nostálgica ni literal de esas referencias. Me interesaba trasladar esa sensibilidad a un lenguaje contemporáneo, incluso un poco provocador.
Hay cuero, transparencias, siluetas muy precisas que conviven con volúmenes exagerados y una tensión constante entre lo delicado y lo más crudo.
También pensé el desfile como una escena cinematográfica. Me interesa que el público entre, por unos minutos, en ese universo. Que no se trate solamente de ver ropa, sino de experimentar una atmósfera.
En el fondo, es una colección sobre el deseo, la contradicción y esa capacidad tan latinoamericana de convertir un sentimiento en algo dramático.
4. ¿Cuáles consideras que han sido los mayores retos al construir y hacer crecer tu marca?
Creo que uno de los mayores desafíos es crecer sin perder identidad.
Construir una marca independiente en Latinoamérica implica aprender a convivir con contextos económicos y culturales muy cambiantes. Y hacerlo durante tantos años te obliga a desarrollar una sensibilidad que va mucho más allá del diseño.
También fue un desafío llevar Blackmamba de Argentina a México, entender un mercado nuevo y construir una comunidad sin perder aquello que nos hizo reconocibles desde el principio.
Para mí, una marca no se construye solamente a partir de buenas colecciones. Se construye con consistencia, con decisiones que muchas veces no son las más fáciles y, sobre todo, sabiendo qué cosas no estás dispuesta a negociar.
Con el tiempo entendí que tener una voz propia es probablemente el activo más valioso que puede tener un diseñador.
5. El futuro de Blackmamba. ¿Cómo te gustaría que la marca evolucione y qué te gustaría aportar a la escena de la moda en México y Latinoamérica?
Me interesa que Blackmamba siga creciendo, pero no necesariamente bajo la lógica de hacer cada vez más cosas. Prefiero pensar en construir un universo cada vez más sólido, donde la ropa pueda dialogar con otras disciplinas, artistas y proyectos culturales.
México fue muy importante en ese proceso. Es una ciudad que me estimula muchísimo creativamente, donde conviven escenas culturales muy distintas y donde siento que todavía hay mucho espacio para generar propuestas nuevas.
Me gustaría que Blackmamba forme parte de esa generación de marcas que están ampliando la manera en que se percibe el diseño latinoamericano, sin necesidad de explicarse constantemente a través de su origen. Podemos hablar de cualquier cosa, construir nuestros propios códigos y participar de la conversación internacional desde un lugar auténtico.



